La historia de cómo Shakespeare llegó al público alemán es confusa. Rara vez se trata de una historia clara de un genio que traduce una gran mente. Suele ser un proceso colaborativo y complicado que involucra a varios traductores, editores y editores en espera. Wolf Heinrich, conde von Baudissin, fue una pieza clave en ese desordenado centro.

Nacido en Copenhague en 1789, acabó muriendo en Dresde en 1878. Su vida se sitúa entre esos dos puntos, marcada por la diplomacia y la literatura. No era sólo un diplomático. Fue un hombre de letras que contribuyó a definir el romanticismo alemán a través de sus traducciones.

Una vida diplomática antes de Dresde

Antes de ser conocido por traducir a Ben Jonson o Molière, Baudissin estaba ocupado viajando. Sirvió en el cuerpo diplomático. Esto lo llevó a Estocolmo, París y Viena. También viajó por Italia, Francia, Grecia y Turquía. Éste era el estándar para un europeo educado de su época. Pero también lo expuso a diferentes tradiciones literarias.

Se instaló en Dresde en 1827. Allí permaneció el resto de su vida. Esa estabilidad le permitió centrarse en el trabajo de traducción. Le dio tiempo para profundizar en textos complejos.

La conexión de Shakespeare

El trabajo más importante que realizó fue el de William Shakespeare. Pero no trabajó solo. Se asoció con Dorothea Tieck. Era hija de Ludwig Tieck, una figura importante del romanticismo alemán. Juntos se encargaron de muchas traducciones.

Esta colaboración importa. Muestra cómo se construyeron los movimientos literarios. No fue sólo un genio solitario. Fueron las redes.

De 1825 a 1833, Baudissin tradujo 13 obras de Shakespeare. Estos fueron para la edición alemana dirigida por A.W. von Schlegel y Ludwig Tieck. Posteriormente, Dorothea Tieck continuó el proyecto. Esta continuidad es importante. Mantuvo el estilo de traducción constante durante años.

¿Qué obras de Shakespeare abordaron? La lista incluye a los grandes bateadores. Otelo. Rey Lear. Medida por medida. La fierecilla domada. Estas no son lecturas ligeras. Requieren una comprensión profunda del idioma y la cultura. El trabajo de Baudissin ayudó a que estos fueran accesibles a los lectores alemanes.

Más allá de Shakespeare

Su lista de traducciones era más amplia que solo Shakespeare. Trabajó en el drama isabelino. En concreto, publicó Ben Jonson und seine Schule (Ben Jonson y su escuela) en dos volúmenes en 1836. También tradujo a Molière. Y las obras italianas.

Incluso miró más atrás. Tradujo epopeyas del alto alemán medio. Iwein y Wigalois son ejemplos. Esto muestra su alcance. No se centró sólo en el Renacimiento. También le importaba la literatura medieval alemana.

Por qué esto es importante hoy

A menudo pensamos en la traducción como un acto mecánico. Palabra por palabra. Línea por línea. Pocas veces es tan sencillo. El trabajo de Baudissin fue parte de un proyecto más amplio. Ayudó a dar forma a la forma en que los alemanes entendían a Shakespeare. Influyó en el romanticismo. Sin este esfuerzo de colaboración, la recepción de Shakespeare en Alemania podría haber sido muy diferente.

Murió en 1878. Pero sus traducciones perduraron. Proporcionaron un puente. Un camino para una cultura