Investigaciones recientes demuestran que la actividad sísmica aumenta significativamente las poblaciones microbianas en ambientes subterráneos, con posibles implicaciones para comprender la vida en la Tierra y más allá. Un equipo de científicos que estudia el Parque Nacional de Yellowstone ha demostrado que los terremotos no sólo fracturan la roca, sino que también crean un auge en la vida microbiana subterránea al aumentar la producción de hidrógeno.
El mundo oculto bajo nuestros pies
Aproximadamente el 30% de toda la vida en la Tierra existe sin luz solar, y depende en cambio de la quimiosíntesis para sobrevivir. Estos organismos prosperan consumiendo hidrógeno creado a través de reacciones entre el agua y la roca. Los terremotos aceleran drásticamente este proceso. Cuando el suelo tiembla, las rocas se fracturan, exponiendo superficies frescas a reacciones químicas y alterando las rutas del flujo de agua. Esto conduce a una mayor producción de hidrógeno, lo que a su vez impulsa el crecimiento microbiano.
El estudio, publicado en PNAS Nexus, rastreó los efectos de un raro enjambre de terremotos sobre la actividad microbiana en un pozo de 100 metros de profundidad en Yellowstone. Los investigadores pasaron siete meses realizando repetidos viajes al sitio, superando obstáculos logísticos y fallas en los equipos para recolectar muestras de rocas, gas y microbios. Su sincronización fue impecable: capturaron el ascenso y la caída de un poderoso enjambre formado por 2.182 terremotos, un fenómeno que ocurre en Yellowstone sólo cada cinco a diez años.
Una oleada microbiana 6,5x
Durante el enjambre de terremotos, la vida microbiana en el pozo aumentó 6,5 veces antes de regresar a los niveles iniciales cuando los temblores disminuyeron. Las concentraciones de hidrógeno también aumentaron y la composición de las comunidades microbianas cambió. “Todas las piezas encajan muy bien”, explicó Eric Boyd, geomicrobiólogo de la Universidad Estatal de Montana y autor principal del estudio. “Juntamos todos estos datos y pensamos, ¡santa vaca!”
Implicaciones para la astrobiología
Estos hallazgos no se limitan a Yellowstone. Los científicos creen que pueden ofrecer pistas sobre dónde buscar vida en otros planetas y lunas. Steven D’Hondt, investigador de la Universidad de Rhode Island, sugiere que los lugares sísmicamente activos son los lugares más prometedores para encontrar vida bajo la superficie en otras partes del sistema solar.
Sin embargo, algunos expertos siguen siendo escépticos sobre la aplicabilidad inmediata a Marte. Caroline Freissinet, astrobióloga de LATMOS en Francia, señala que si bien el estudio de Yellowstone es valioso para la comprensión terrestre, las duras condiciones del subsuelo de Marte pueden no soportar una actividad similar durante miles de millones de años.
El futuro de la investigación del subsuelo
El estudio de Yellowstone fue un proyecto innovador que demostró que es factible monitorear la vida subterránea en respuesta a eventos naturales. El equipo de Boyd ahora está desarrollando muestreadores automatizados activados por terremotos para acelerar la recopilación de datos. Esta investigación destaca la compleja interacción entre la actividad geológica y la persistencia de la vida en ambientes extremos, tanto en la Tierra como más allá.























