Los investigadores han descubierto que los tiburones charretera, conocidos como “tiburones andantes” por su capacidad para moverse por la tierra y el fondo marino, se reproducen sin experimentar el aumento esperado en el gasto de energía. Un nuevo estudio publicado en Biology Open revela que estos tiburones mantienen tasas metabólicas notablemente estables incluso durante el complejo proceso de desarrollo y puesta de huevos.
Supuestos de reproducción desafiantes
Tradicionalmente, la reproducción se considera una enorme inversión energética para la mayoría de las especies. Los científicos esperaban un aumento significativo en la actividad metabólica cuando los tiburones producen huevos, pero los tiburones charretera no mostraron tal aumento. Como explica Jodie Rummer, bióloga marina de la Universidad James Cook, “esperábamos que cuando los tiburones formaran este huevo complejo, su uso de energía se dispararía. Pero no hubo un aumento en el uso de energía, fue completamente plano”. Esto sugiere que estos tiburones han evolucionado para optimizar el uso de energía durante la reproducción de una manera nunca antes vista en los peces condrictios (tiburones, rayas, rayas y quimeras).
Cómo se realizó el estudio
El estudio involucró a tiburones charretera en cautiverio, donde los investigadores monitorearon su consumo de oxígeno, una medida directa de la tasa metabólica. También rastrearon los cambios en la química sanguínea y las hormonas durante la puesta de huevos. Los resultados mostraron consistentemente estabilidad, desafiando los supuestos fundamentales sobre la fisiología de los tiburones.
Resiliencia bajo estrés
Este descubrimiento tiene implicaciones importantes para comprender cómo responden los tiburones a los factores estresantes ambientales. Muchas especies priorizan la supervivencia sobre la reproducción cuando las condiciones empeoran. Sin embargo, los tiburones charretera pueden seguir produciendo huevos incluso bajo estrés importante, lo que sugiere una resiliencia excepcional. Las poblaciones de tiburones sanas son vitales para la salud de los arrecifes y ecosistemas, lo que hace que esta resiliencia sea particularmente alentadora.
Importancia a largo plazo
Los hallazgos refuerzan la comprensión de que los tiburones han demostrado una notable resistencia a los cambios climáticos a lo largo de la historia. Los investigadores planean investigar cómo les va a los tiburones charretera salvajes en la producción de huevos para obtener una visión más completa de su resiliencia.
Este trabajo desafía la narrativa de que cuando las cosas van mal, como el calentamiento de los océanos, la reproducción será lo primero que se arruinará, dijo Rummer. La capacidad única del tiburón charretera para reproducirse sin una carga energética significativa subraya su potencial para soportar cambios ambientales, ofreciendo esperanza para los ecosistemas de arrecifes que enfrentan amenazas crecientes.






















