Es probable que los arqueólogos hayan localizado uno de los infames lugares de enterramiento masivo del brote de peste negra que asoló Europa a mediados del siglo XIV. El descubrimiento, realizado cerca del pueblo medieval desierto de Neuses en Turingia, Alemania, confirma relatos históricos centenarios de muertes generalizadas durante el brote de 1350 en Erfurt. Este hallazgo no sólo valida los registros históricos sino que también demuestra un enfoque interdisciplinario novedoso para la detección arqueológica.

La escala de la peste negra

La Peste Negra, causada por Yersinia pestis, diezmó la población de Europa, y las estimaciones sugieren que hasta la mitad de la población del continente murió entre 1346 y 1353. Las crónicas contemporáneas de Turingia detallan aproximadamente 12.000 muertes en el área de Erfurt durante 1350. A pesar de la escala documentada de la tragedia, la ubicación precisa de las fosas comunes permaneció desconocida durante siglos.

Cómo se encontró la tumba

El equipo de investigación, dirigido por científicos de la Universidad de Leipzig, no se basó en hallazgos accidentales durante la construcción. En su lugar, emplearon mapeo de resistividad eléctrica, una técnica que mide la conductividad eléctrica del subsuelo para identificar alteraciones en la composición del suelo. Este método reveló un sitio de 33 x 49 x 11,5 pies con distribuciones de sedimentos alteradas. Las muestras de testigos confirmaron la presencia de restos humanos que datan del siglo XIV.

Por qué es importante la ubicación

La ubicación de la tumba fuera de los muros de la aldea, en un suelo más seco, sugiere que se evitaron deliberadamente los terrenos más húmedos y fértiles más cercanos a Neuses. Esto respalda tanto la ciencia moderna del suelo como la histórica “teoría del miasma”, que sostenía que las enfermedades se propagaban a través de la materia en descomposición. Los hallazgos se alinean con la comprensión medieval de que las áreas plagadas de enfermedades deberían aislarse de los asentamientos humanos.

Implicaciones futuras

El éxito del estudio demuestra el potencial de las técnicas geofísicas avanzadas para la investigación arqueológica. El equipo cree que este enfoque se puede aplicar para localizar otras fosas comunes y lugares de entierro históricos, no sólo aquellos vinculados a la Peste Negra. El método representa un gran avance en la detección arqueológica no invasiva, allanando el camino para investigaciones históricas más eficientes y precisas.

El descubrimiento de esta fosa común sirve como un claro recordatorio del impacto devastador de la Peste Negra y valida los registros históricos. El novedoso enfoque utilizado para identificar el sitio también resalta el potencial de innovación tecnológica en la investigación arqueológica, permitiendo investigaciones más específicas y efectivas sobre tragedias pasadas.