El sol, a menudo percibido como una presencia estable en nuestro cielo, es en realidad una estrella dinámica e impredecible. Imágenes recientes de la misión Proba-3 de la Agencia Espacial Europea (ESA) lo demuestran vívidamente, capturando tres importantes prominencias solares en erupción en tan solo cinco horas. Esta rara secuencia de eventos resalta la poderosa y a menudo invisible actividad que gobierna nuestro sistema solar.
Proba-3: un sistema de observación único
La misión Proba-3, lanzada en diciembre de 2024, emplea una técnica novedosa para estudiar la corona del sol, su capa atmosférica más externa. La misión consta de dos naves espaciales que trabajan en conjunto para crear eclipses solares artificiales. Esto permite a los científicos observar la tenue luz coronal, normalmente oscurecida por el brillo del sol, con una claridad sin precedentes.
Las dos naves espaciales operan en perfecta sincronización: el “Occulter” más pequeño bloquea el disco solar y la nave espacial más grande alberga el sistema de observación. Esta separación, de aproximadamente 150 metros, minimiza la luz parásita, lo que da como resultado observaciones más precisas que los coronógrafos tradicionales.
¿Qué son las prominencias solares?
Las protuberancias solares son espectaculares exhibiciones de plasma (gas ionizado sobrecalentado) que siguen las líneas del campo magnético del sol. Estas formaciones pueden extenderse mucho en el espacio, apareciendo como estructuras brillantes y circulares a lo largo del borde del sol. Cuando una prominencia se vuelve inestable, puede hacer erupción hacia afuera, liberando energía y partículas al sistema solar.
Estas erupciones no son acontecimientos meramente estéticos; son clave para comprender el clima espacial. Las llamaradas solares y las eyecciones de masa coronal (CME), a menudo asociadas con erupciones prominentes, pueden alterar los satélites, los sistemas de comunicaciones e incluso las redes eléctricas de la Tierra.
Por qué es importante esta observación
Captar múltiples erupciones prominentes en un período de tiempo tan corto es poco común, según Andrei Zhukov, científico investigador principal del Observatorio Real de Bélgica e investigador principal de los instrumentos Proba-3. La claridad de las imágenes proporciona datos valiosos para estudiar el comportamiento magnético del sol y predecir la actividad solar futura.
“Ver tantas erupciones prominentes en un período de tiempo tan corto es raro, por lo que estoy muy feliz de haber logrado capturarlas con tanta claridad durante nuestra ventana de observación”. —Andrei Zhukov, Real Observatorio de Bélgica
La misión Proba-3 demuestra un enfoque de vanguardia para la observación solar, ampliando los límites de lo que es posible en el estudio de nuestra estrella. Los datos recopilados contribuirán a una comprensión más profunda de la compleja dinámica del sol y su influencia en nuestro planeta.
La capacidad de predecir y mitigar los efectos de las erupciones solares y las CME es cada vez más crucial a medida que crece nuestra dependencia de las tecnologías espaciales. Las observaciones de Proba-3 representan un paso importante hacia la mejora de nuestra preparación para estos eventos inevitables.























