Las poblaciones de termitas en Florida se están extendiendo más rápidamente de lo estimado anteriormente, según un nuevo estudio realizado por entomólogos de la Universidad de Florida (UF). Las termitas invasoras formosanas y asiáticas subterráneas (Coptotermes formosanus y Coptotermes gestroi ) están ampliando su rango de destrucción, y estas últimas especies demuestran ser particularmente resistentes. Esta tendencia está relacionada con el aumento de las temperaturas causado por el cambio climático, que permite a los insectos colonizar regiones que antes eran inhabitables.
Propagación acelerada e impacto económico
Estas termitas han sido un problema en los estados del sur durante décadas, pero las últimas investigaciones, basadas en más de 30 años de datos de monitoreo, muestran que están progresando más rápido que las predicciones iniciales. Las termitas de Formosa, introducidas en Estados Unidos a mediados de siglo, ahora infestan al menos 11 estados. La termita subterránea asiática, identificada en Florida en 1996, está cerrando rápidamente la brecha y en algunas áreas superando las expectativas.
El costo económico es significativo: las termitas causan anualmente entre 1.000 y 7.000 millones de dólares en daños estructurales en Estados Unidos. La naturaleza críptica de estas plagas dificulta el seguimiento, ya que pasan la mayor parte de su vida escondidas dentro de colonias y solo emergen para aparearse y migrar durante la primavera y el verano. La detección a menudo ocurre después de que ya se ha producido un daño sustancial.
Proyecciones para el futuro
El estudio de la UF, publicado en el Journal of Economic Entomology, confirma que las termitas de Formosa están ahora bien establecidas en la mayor parte de la costa de Florida y en los principales centros urbanos. Las proyecciones indican que estarán presentes en todo el estado para 2050.
Las termitas asiáticas se están propagando aún más agresivamente. Anteriormente se pensaba que estaban limitados al sur de Florida debido a las preferencias climáticas, ahora se han encontrado tan al norte como los condados de Brevard y Hillsborough. Los investigadores predicen que estas termitas habitarán los 24 condados más al sur para 2040. Esta expansión tiene graves implicaciones para los propietarios y la infraestructura.
Esfuerzos para combatir y rastrear la invasión
A pesar del sombrío pronóstico, algunas proyecciones siguen siendo precisas. Un análisis de 2016 que estima que la mitad de las estructuras en el sur de Florida estarán en riesgo para 2040 sigue siendo cierto, lo que ayuda a los planificadores urbanos a anticipar los daños. Los investigadores alientan una participación más amplia en el mapeo de distribución de termitas de código abierto y la integración con la Encuesta de Termitas de América del Norte para mejorar la recopilación de datos. Una mayor colaboración con las empresas de control de plagas también está ayudando a comprender mejor dónde y cuándo ocurren nuevas infestaciones.
La creciente propagación de termitas invasoras pone de relieve la creciente necesidad de un seguimiento proactivo, mejores métodos de detección y estrategias de mitigación a largo plazo. Este no es sólo un problema de Florida; es un desafío continental que requiere una acción coordinada.
El Estudio de Termitas de América del Norte y la Agencia de Protección Ambiental ofrecen recursos para identificar, manejar y documentar estas plagas. La situación exige vigilancia e investigación continua para evitar mayores daños económicos y estructurales.























