Durante años, los biólogos creyeron que la transición de poder en las colonias de ratas topo desnudas era una necesidad violenta e inevitable. En estas sociedades únicas, una sola reina mantiene su dominio suprimiendo las capacidades reproductivas de todas las demás hembras. Cuando una reina muere, el vacío de poder resultante generalmente desencadena “guerras de reinas”: batallas caóticas y sangrientas donde las hembras luchan por el derecho a reproducirse, lo que a menudo resulta en lesiones o muerte tanto para los adultos como para las crías.
Sin embargo, una nueva investigación del Instituto Salk de Estudios Biológicos ha revelado una alternativa sorprendente: las ratas topo desnudas son capaces de realizar una transferencia pacífica de poder.
La rígida jerarquía de las sociedades eusociales
Las ratas topo desnudas son eusociales, una estructura social más comúnmente asociada con abejas y hormigas. En estas colonias, la población se divide estrictamente en dos grupos:
– La Reina: La única hembra reproductora.
– Los Trabajadores: Personas no reproductivas que sirven a la colonia.
Este sistema rígido es muy eficiente en los entornos áridos y estables del África subsahariana donde viven estos roedores. Sin embargo, esta “monarquía” biológica conlleva importantes riesgos evolutivos. Como toda la descendencia comparte los genes de una sola madre, la colonia carece de diversidad genética, lo que la hace muy vulnerable a enfermedades repentinas o cambios ambientales. Además, la energía gastada por la reina para imponer físicamente su dominio puede resultar agotadora y peligrosa para los miembros de la colonia.
Un descubrimiento en el laboratorio
Para investigar si estos animales poseían más flexibilidad social de lo que se pensaba anteriormente, los investigadores Janelle Ayres y Shanes Abeywardena llevaron a cabo un estudio a largo plazo a partir de 2019. Monitorearon una familia pequeña y estable conocida como la colonia “Amigos”, que estaba formada por una reina llamada Teré, un macho reproductor y cuatro cachorros.
Para probar la sucesión sin el trauma de la muerte, el equipo simuló factores estresantes ambientales. El gran avance se produjo cuando los investigadores trasladaron la colonia a un nuevo vivero. Este cambio de ambiente provocó que la reina, Teré, dejara temporalmente de reproducirse durante casi un año.
En lugar del esperado estallido de violencia, la colonia experimentó una transición suave:
1. Dos de las hijas de Teré comenzaron a reproducirse secuencialmente.
2. Una hija, llamada Arwen, finalmente asumió el papel de única reina reproductiva.
3. Esta transición se produjo sin ninguna lucha o “guerra” documentada entre las mujeres.
Por qué esto es importante para la biología
Este hallazgo desafía la suposición arraigada desde hace mucho tiempo de que las jerarquías de las ratas topo desnudas se imponen únicamente mediante la agresión. La capacidad de sufrir una “sucesión pacífica” sugiere que estos animales poseen un nivel de flexibilidad reproductiva que los científicos no habían apreciado previamente.
“Descubrimos que las ratas topo desnudas son capaces de realizar una sucesión pacífica de reinas, lo que sugiere que estos animales tienen una mayor flexibilidad reproductiva de lo que se pensaba anteriormente”, dice Janelle Ayres, fisióloga molecular y de sistemas del Instituto Salk.
Este descubrimiento abre nuevas preguntas sobre cómo los animales sociales gestionan el poder. Sugiere que incluso en estructuras sociales “dictatoriales” muy rígidas, puede haber mecanismos biológicos que permitan la estabilidad y la transición sin la necesidad de un conflicto constante.
Conclusión: Al demostrar que la sucesión de reinas puede ocurrir sin violencia, este estudio revela que las ratas topo desnudas poseen una estructura social más adaptable de lo que se pensaba, lo que ofrece nuevos conocimientos sobre las complejidades de la evolución eusocial.






















