Hace millones de años, antes de que existiera el desierto del Sahara, un próspero ecosistema bordeaba el antiguo mar de Tetis. Esta región, que alguna vez formó parte del supercontinente Pangea, fue el hogar de dinosaurios colosales, incluida una especie recientemente descubierta de dinosaurio depredador que acechaba tanto en la tierra como en el agua. Spinosaurus mirabilis, como se le ha llamado, medía entre 10 y 14 metros de altura y estaba coronado por una enorme cresta en forma de cuchilla.

El descubrimiento, publicado en Science, se produjo casi por accidente. El sitio del fósil era conocido, pero inaccesible; ningún investigador lo había visitado en décadas hasta que el paleontólogo Paul Sereno y su equipo de la Universidad de Chicago llegaron en 2019. Guiados por un local, desenterraron un tesoro de fósiles, incluidos los restos de S. mirabilis.

La importancia del descubrimiento del interior
Los restos de la nueva especie se encontraron tierra adentro, desafiando la suposición anterior de que los espinosáuridos eran exclusivamente cazadores acuáticos. Daniel Vidal, coautor y paleontólogo de la Universidad de Chicago, destaca que los huesos “eran las mandíbulas de un dinosaurio carnívoro”.

El dinosaurio probablemente cazaba en aguas poco profundas, asemejándose a una garza más grande y agresiva, emboscando a sus presas tanto en ambientes terrestres como acuáticos. Este comportamiento de caza se ve respaldado por características anatómicas: dientes cónicos entrelazados y patas largas aptas para vadear.

Una cresta única
La característica más llamativa de S. mirabilis es su enorme cresta, que mide 50 centímetros, lo que inicialmente desconcertó a los investigadores. La cresta, cubierta de queratina y potencialmente de colores brillantes, probablemente cumplía múltiples funciones, incluida la de atraer parejas e intimidar a los rivales. Roger Benson, curador de paleobiología del Museo Americano de Historia Natural, señala que esta cresta es “llamativa” y “llamativa” en comparación con otros espinosáuridos.

Avances paleontológicos
La tecnología moderna jugó un papel crucial en el descubrimiento. El equipo utilizó modelos tridimensionales in situ, lo que permitió la reconstrucción en tiempo real del dinosaurio antes de que se completara la excavación. Este enfoque representa un salto adelante en la paleontología, ya que permite un análisis más rápido y una comprensión más profunda de las especies antiguas.

El descubrimiento de Spinosaurus mirabilis refuerza la idea de que los espinosáuridos eran depredadores adaptables, capaces de prosperar en diversos ambientes. La evidencia sugiere que la especie no se limitaba a la caza acuática, como proponían algunas teorías anteriores.

La expedición dirigida por Sereno bien puede ser recordada como un acontecimiento histórico en la historia paleontológica, ya que ha reescrito nuestra comprensión del comportamiento y la evolución de los dinosaurios antiguos.