Los paleontólogos han desenterrado una nueva y notable especie de dinosaurio en el corazón del desierto del Sahara, desafiando las teorías existentes sobre el estilo de vida de los espinosáuridos, un grupo conocido por sus características parecidas a las de los cocodrilos con respaldo de aletas. El descubrimiento, detallado en la revista Science, presenta al Spinosaurus mirabilis, un depredador cornudo que prosperó en África central hace aproximadamente 95 millones de años.
Un depredador único
S. mirabilis se distingue por la llamativa cresta de su cabeza, una estructura curva en forma de espada que mide 20 pulgadas de largo. Esta característica, probablemente de colores brillantes y a base de queratina, se suma a la ya imponente presencia del dinosaurio. Sin embargo, lo que realmente distingue a esta especie es dónde se encontró: tierra adentro, a cientos de kilómetros de las costas antiguas.
Cotos de caza del interior
Los fósiles de espinosáuridos anteriores siempre se han descubierto cerca de costas prehistóricas, lo que lleva a los científicos a creer que eran principalmente cazadores acuáticos. Este nuevo hallazgo anula esa suposición. El S. Los huesos de mirabilis estaban ubicados en una región boscosa atravesada por cursos de agua, lo que sugiere que acechaba a sus presas tanto en ríos como en trampas menos profundas.
“Me imagino a este dinosaurio como una especie de ‘garza del infierno’ que no tuvo problemas para caminar con sus robustas patas hasta dos metros de agua, pero probablemente pasó la mayor parte de su tiempo acechando trampas menos profundas para los muchos peces grandes de la época”, dijo el paleontólogo Paul Serano, coautor del estudio.
Un cazador especializado
Más allá de su hábitat interior, S. mirabilis posee una disposición dental única: los dientes de su mandíbula inferior sobresalen entre los superiores, creando una boca de “trampa para peces”. Esta adaptación, que anteriormente sólo se había observado en pterosaurios, ictiosaurios y cocodrilos, confirma que S. mirabilis era un piscívoro especializado, un depredador adaptado para emboscar a sus presas acuáticas.
Este descubrimiento finalmente pone fin a la teoría de que el Spinosaurus vivía y cazaba principalmente en ambientes marinos.
Preguntas sin respuesta
Mientras que S. mirabilis proporciona información vital sobre la evolución de los espinosáuridos y también plantea más preguntas sobre su comportamiento, hábitat y papel en el ecosistema del Cretácico. El repentino descubrimiento ha dejado a los investigadores ansiosos por descubrir más secretos sobre este antiguo depredador.
El descubrimiento de Spinosaurus mirabilis pone de relieve cuánto aún se desconoce sobre la edad de los dinosaurios y las formas inesperadas en que las especies se adaptaron a sus entornos. El hallazgo sirve como recordatorio de que incluso grupos bien estudiados como los espinosáuridos todavía guardan sorpresas, enterradas bajo las arenas del tiempo.






















