La NASA tiene como objetivo el 1 de abril para el próximo intento de lanzar su misión Artemis II, un sobrevuelo lunar tripulado, pero los funcionarios de la agencia son sinceros sobre los desafíos y riesgos involucrados. La misión, que lleva a cuatro astronautas (Christina Koch, Reid Wiseman, Victor Glover y Jeremy Hansen) ha enfrentado múltiples retrasos este año debido a problemas técnicos con el cohete Space Launch System (SLS).
Desafíos técnicos persistentes
El último revés involucró un problema con el flujo de helio descubierto durante un “ensayo general húmedo”: una simulación de lanzamiento a gran escala. Si bien la NASA ha abordado el problema desde entonces, los funcionarios reconocen que construir y lanzar nuevos cohetes no es estadísticamente confiable. Como afirmó sin rodeos John Honeycutt, presidente del Equipo de Gestión de la Misión Artemis II, los datos históricos sugieren sólo una tasa de éxito del 50% para los lanzamientos de nuevos cohetes.
Esta admisión sincera es inusual para la NASA, que normalmente enfatiza el progreso y minimiza los posibles fallos. Es probable que el reconocimiento del riesgo inherente tenga como objetivo preparar al público y a las partes interesadas para la posibilidad de nuevos retrasos o incluso un intento de lanzamiento frustrado.
Misión sin precedentes, sistemas no probados
Artemis II enviará astronautas más lejos de la Tierra que nunca, superando los límites de la tecnología actual. Los funcionarios de la NASA enfatizan que esta naturaleza sin precedentes de la misión introduce incógnitas inevitables.
Un informe reciente de la Oficina del Inspector General destacó aún más áreas de mejora en las estrategias de reducción de riesgos de la NASA, particularmente en lo que respecta al Sistema de Aterrizaje Humano, el plan de la agencia para futuros aterrizajes lunares. El informe subrayó la necesidad de salvaguardias más sólidas para garantizar la supervivencia de la tripulación.
Inicie Windows y pruebas futuras
Si el 1 de abril resulta inviable, la NASA tiene una ventana de lanzamiento de respaldo el 2 de abril. La agencia también está considerando seis posibles fechas de lanzamiento a principios de abril.
En particular, la NASA ha decidido en contra de realizar otro ensayo general completamente mojado. Estas pruebas, si bien son cruciales, históricamente han revelado otros problemas con el SLS, incluidas fugas de hidrógeno y otras averías. Esta decisión sugiere que la NASA cree que las soluciones actuales son suficientes y que las pruebas repetidas podrían introducir nuevos problemas.
Esta misión ya está por encima del presupuesto y del cronograma. El programa Artemis es un esfuerzo multimillonario con objetivos ambiciosos, y los últimos retrasos sirven como recordatorio de las inmensas complejidades involucradas en la exploración del espacio profundo.
La misión Artemis II es un paso fundamental hacia el objetivo a largo plazo de la NASA de establecer una presencia humana sostenida en la Luna. Si bien la agencia sigue comprometida con la ventana de lanzamiento de abril, los riesgos y obstáculos técnicos reconocidos hacen que el éxito esté lejos de estar garantizado.























