Mientras la tripulación Artemis II orbita la Luna, una antigua tradición de la NASA proporciona un telón de fondo rítmico a su viaje lunar. Cada mañana, la tripulación de la nave espacial Orion se despierta con una canción diferente, convirtiendo una transición rutinaria del sueño al deber en un momento de conexión personal y variedad musical.
Las listas de reproducción personales de The Crew
Durante una reciente conversación en vivo, los cuatro astronautas compartieron el significado personal detrás de las canciones elegidas, revelando que estas canciones son más que solo ruido de fondo: son vínculos con el hogar, la familia y la comodidad.
- Jeremy Hansen (CSA): El astronauta canadiense señaló que su familia sugirió “Under Pressure” de Queen y David Bowie, que se ha convertido en su favorito personal de la misión.
- Victor Glover (NASA): Glover compartió un momento alegre con respecto a su esposa, quien intercambió una de sus selecciones por “Good Morning” de Mandisa y TobyMac. Le dio crédito a la canción por hacer que su mañana fuera “realmente placentera”.
- Reid Wiseman (NASA): Para Wiseman, la elección fue profundamente sentimental. Seleccionó “Tokyo Drifting” de Glass Animals y Denzel Curry, una canción que escucha todos los años durante las vacaciones familiares en Florida.
- Christina Koch (NASA): Koch eligió la portada de Young & Sick de “Sleepyhead” por su utilidad; sirvió como “respaldo” muy necesario después de un agotador período de vigilia el primer día de la misión. Si bien elogió la selección, notó con humor que el control de la misión cortó “Pink Pony Club” de Chappell Roan justo antes del coro, dejándola tarareando la melodía todo el día.
Un legado de letras lunares
Si bien puede parecer un toque moderno, la práctica de utilizar música para despertar a los astronautas es una tradición histórica que se remonta a los primeros días de los vuelos espaciales tripulados. Este ritual tiene un doble propósito: proporciona un impulso psicológico a las tripulaciones en el entorno aislado del espacio y ofrece una conexión humanizadora con la Tierra.
La historia de las “bandas sonoras espaciales” abarca varias décadas de exploración:
– La era Géminis (década de 1960): Las misiones incluían de todo, desde “Hello Dolly” de Jack Jones hasta las composiciones clásicas de Beethoven y Bach.
– La era Apolo (décadas de 1960 y 1970): Los astronautas fueron recibidos por el canturreo de Frank Sinatra y Tony Bennett.
– La era del transbordador espacial (1980-2011): Las listas de reproducción cambiaron hacia el pop y el rock, con Willie Nelson, Steppenwolf y Jimmy Buffett.
– La era de la ISS (década de 2000): La tradición alcanzó nuevas alturas cuando Paul McCartney actuó en vivo para la tripulación de la Estación Espacial Internacional en 2005.
Por qué la música es importante en el espacio profundo
En el ambiente de alto riesgo y estrés de la órbita lunar, estos interludios musicales actúan como un componente “suave” vital de las operaciones de la misión. Para los astronautas, la música es una herramienta para la regulación del estado de ánimo y la conexión cognitiva. Al elegir canciones que representan a sus familias o recuerdos preciados, la tripulación crea un puente psicológico entre la realidad técnica y estéril de una nave espacial y la calidez emocional de la vida en la Tierra.
Las canciones para despertar de Artemis II no son simplemente entretenimiento; son un puente entre los rigores técnicos de la exploración espacial y las experiencias profundamente humanas de las personas que la realizan.






















