Un nuevo desarrollo en criptografía promete simplificar drásticamente la creación y verificación de interacciones digitales seguras. Los investigadores han demostrado que las pruebas de “conocimiento efectivamente cero” (un enfoque novedoso para la verificación criptográfica) pueden ofrecer una seguridad comparable a los métodos tradicionales sin la complejidad de demostrar una certeza absoluta.

El desafío de las pruebas tradicionales de conocimiento cero

Las pruebas de conocimiento cero permiten a una parte convencer a otra de la veracidad de una afirmación sin revelar ninguna información subyacente. Por ejemplo, demostrar que conoce la solución de un acertijo sin mostrar la solución en sí. Sin embargo, las implementaciones actuales requieren “simuladores” complejos: herramientas teóricas que demuestren que el proceso de prueba no filtra secretos. Estos simuladores deben ser definitivamente demostrables, un obstáculo técnico importante.

Un nuevo enfoque: seguridad no demostrable

El informático Rahul Ilango se dio cuenta de que, en algunos casos, no es necesario demostrar la existencia de un simulador. En cambio, es suficiente demostrar que su no existencia no puede ser probada. Esto podría parecer contradictorio: ¿cómo puede algo ser seguro si no se puede verificar que no tenga defectos? La respuesta está en los límites de la certeza matemática.

“Se podría imaginar un escenario realmente extraño en el que un sistema criptográfico sea inseguro… pero es imposible demostrar que es inseguro”, explica Ilango. “Lo que eso significa es que es básicamente seguro a todos los efectos prácticos”.

Esto está inspirado en el teorema de incompletitud de Kurt Gödel, que demuestra que dentro de muchos sistemas lógicos, algunas afirmaciones son inherentemente no demostrables. Ilango aprovechó este concepto para construir un sistema donde las suposiciones no pueden refutar la existencia del simulador, incluso cuando no existe.

Implicaciones para la criptografía

El sistema de prueba de “conocimiento efectivamente cero” simplifica el desarrollo de protocolos seguros. Elimina la necesidad de costosos procesos interactivos, lo que permite interacciones criptográficas más ágiles y eficientes. Esto podría acelerar la implementación de autenticación segura, tecnología blockchain y transacciones privadas en línea.

El enfoque ya ha obtenido reconocimiento dentro del campo. Amit Sahai, científico informático de la UCLA, describió el trabajo de Ilango como “el artículo más creativo y de mayor trascendencia en el campo de las pruebas de conocimiento cero, al menos en la última década”. El impacto potencial en la criptografía del mundo real es sustancial.

En esencia, esta investigación sugiere que en ciertos escenarios, la seguridad “suficientemente buena”, donde las fallas son teóricamente posibles pero no demostrables, es prácticamente indistinguible de la seguridad absoluta, lo que abre las puertas a soluciones criptográficas más ágiles y eficientes.