Las autoridades australianas están adoptando una línea dura contra los adolescentes que hacen un mal uso de las bicicletas eléctricas y los scooters de alta velocidad, y la policía de Australia Occidental (WA) recurre a la confiscación y destrucción de los vehículos. La operación, denominada “Operación Moorhead”, se produce tras un aumento de informes sobre conducción imprudente, intimidación pública y acrobacias peligrosas captadas en las redes sociales.
El creciente problema del uso rebelde de bicicletas eléctricas
La policía respondió a quejas sobre jóvenes que evadían a los agentes, arrojaban objetos a vehículos y operaban bicicletas eléctricas capaces de alcanzar velocidades de hasta 50 millas por hora. La represión se saldó con la detención de 25 personas de entre 11 y 18 años y la incautación de 36 dispositivos de micromovilidad. Un video inquietante publicado por la policía de WA muestra una excavadora aplastando las bicicletas eléctricas confiscadas, aplanándolas y arrojándolas a un montón de chatarra.
“La policía de WA no tolerará el comportamiento antisocial dirigido a nuestra comunidad”, afirmó el inspector interino Scott Gillis en un comunicado de prensa. “Es totalmente inaceptable”.
La tendencia mundial de las lesiones y la regulación de las bicicletas eléctricas
La situación en Australia refleja una tendencia global más amplia de aumento de las lesiones relacionadas con las bicicletas y scooters eléctricos. La Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de EE. UU. (CPSC) informó un aumento del 21 % en las lesiones entre 2021 y 2022, mientras que un estudio en el American Journal of Public Health encontró que las lesiones por bicicletas eléctricas aumentaron un 293 % y las lesiones por scooters un 88 % entre 2019 y 2022.
Este aumento de incidentes ha llevado a los gobiernos locales de todo el mundo a implementar regulaciones más estrictas. Houston aprobó recientemente un toque de queda para el uso de scooters eléctricos, mientras que Carolina del Sur ahora permite multas de hasta $500 por exceder un límite de velocidad de 12 mph. La ciudad de Nueva York también ha aumentado las sanciones por infracciones relacionadas con las bicicletas eléctricas, aunque a los críticos les preocupa la aplicación desproporcionada de la ley contra los conductores de reparto.
Conciencia de los padres y cumplimiento legal
Parte del problema, según las autoridades, es que muchos padres desconocen las capacidades de las bicicletas eléctricas modernas. Compran estos dispositivos sin darse cuenta de su potencial para altas velocidades y, a menudo, violan las leyes viales vigentes. La policía enfatiza que las bicicletas eléctricas se consideran vehículos legalmente y deben cumplir con las mismas normas de tránsito a menos que estén específicamente exentas.
La agresiva respuesta en Australia subraya la creciente preocupación por el uso indebido de los dispositivos de micromovilidad y la necesidad de una aplicación más estricta y una mayor concienciación pública.
Estas medidas se están tomando para mantener la seguridad pública frente a una tendencia cada vez más peligrosa.























