Los astrónomos han identificado una de las estructuras giratorias más grandes jamás observadas en el universo: una colosal cadena de galaxias incrustadas dentro de un filamento cósmico giratorio a aproximadamente 400 millones de años luz de la Tierra. El descubrimiento, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, proporciona una nueva ventana a la formación, evolución y distribución de las galaxias.
La red cósmica y la rotación de los filamentos
Las galaxias no están dispersas al azar; están organizados en vastas redes conocidas como filamentos, interconectados por materia oscura. Estos filamentos, junto con los vacíos y los densos cúmulos de galaxias, constituyen la “red cósmica” que define la estructura a gran escala del universo. Los filamentos actúan como conductos para la materia, canalizando material hacia galaxias y cúmulos a medida que el universo se expande. El estudio de estas estructuras ayuda a los científicos a comprender cómo las galaxias adquieren su giro y cómo evolucionó el universo mismo.
Observaciones recientes sugieren que algunos filamentos giran, pero este nuevo estudio proporciona la evidencia más detallada hasta el momento. Utilizando el radiotelescopio MeerKAT en Sudáfrica, los astrónomos examinaron un filamento de 50 millones de años luz de largo que contiene más de 280 galaxias. Dentro de esta estructura, encontraron 14 galaxias ricas en hidrógeno alineadas en una delgada cadena de 5,5 millones de años luz.
Rotación sincronizada inesperada
Lo que sorprendió a los investigadores no fue sólo el giro de las galaxias individuales dentro del filamento, sino también la rotación sincronizada de toda la estructura misma. El filamento gira a aproximadamente 110 kilómetros por segundo, un fenómeno nunca antes observado a esta escala. “Empecé a dudar de si era real o si había hecho algo mal en el análisis”, dice Lyla Jung, astrónoma principal de la Universidad de Oxford.
Detectar esta débil señal requirió una cuidadosa recopilación de datos y modelado para evitar falsos positivos de objetos superpuestos. Los hallazgos confirman que los filamentos pueden exhibir una rotación coordinada, desafiando suposiciones anteriores sobre el comportamiento de las estructuras cósmicas a gran escala.
Implicaciones para la investigación de la materia oscura
El descubrimiento tiene implicaciones más amplias para comprender la materia oscura, una sustancia misteriosa que constituye una parte significativa de la masa del universo. Las mediciones de la rotación galáctica han proporcionado durante mucho tiempo algunas de las pruebas más sólidas de la existencia de materia oscura. El análisis de la rotación de los filamentos podría revelar cuánta materia oscura reside dentro de estas estructuras, ofreciendo un nuevo método para mapear su distribución en todo el cosmos.
El filamento observado parece estar creciendo activamente, y muchas de sus galaxias aún son ricas en combustible de hidrógeno para la formación de estrellas. Esto sugiere que continúa acumulando material, proporcionando información continua sobre cómo evolucionan las galaxias dentro de estas estructuras cósmicas a gran escala.
Este descubrimiento subraya la naturaleza dinámica de las estructuras más grandes del universo y abre nuevas vías para la investigación de la interacción entre las galaxias, la materia oscura y la red cósmica.























