La próxima misión Artemis II, programada para abril de 2026, verá a los astronautas disfrutar de un menú notablemente mejorado en comparación con los vuelos espaciales anteriores. Si bien persisten los desafíos de las comidas espaciales (es decir, evitar las migajas que podrían dañar el equipo), la NASA ha revelado una variedad sorprendentemente diversa de opciones de alimentos, con las tortillas y el café como protagonistas.

La evolución de la comida espacial

Las comidas de los astronautas han recorrido un largo camino desde las sombrías raciones liofilizadas de la era del Apolo 11. La cocina espacial moderna se centra en maximizar la nutrición y minimizar las necesidades de almacenamiento y el tiempo de preparación. Esto es fundamental: incluso una pequeña migaja que flote suelta puede causar estragos en los sensibles sistemas de una nave espacial.

Aspectos destacados del menú: más allá de lo básico

La tripulación de cuatro personas de Artemis II tendrá programado el desayuno, el almuerzo y la cena todos los días, junto con dos bebidas saborizadas, generalmente café, debido a estrictas restricciones de peso. A pesar de estas limitaciones, el menú incluye:
* Ensalada de mango
*Pechuga de ternera a la brasa
* Judías verdes picantes
* Macarrones con queso

Los astronautas también tienen acceso a condimentos como jarabe de arce, mantequilla de maní, mostaza, mermelada y miel para mejorar sus comidas. Un total de 43 tazas de café mantendrán a la tripulación con cafeína, complementadas con cinco salsas picantes diferentes para aquellos que anhelan un toque especial.

Preparación mínima, máxima eficiencia

Durante el lanzamiento y el aterrizaje, los astronautas dependerán exclusivamente de alimentos listos para comer. Durante el resto de la misión de 10 días, rehidratarán las opciones liofilizadas utilizando el dispensador de agua de la nave espacial Orion y calentarán otros platos con un “calentador de alimentos estilo maletín”. Las comidas se envasan en pequeñas cajas que contienen aproximadamente raciones para dos o tres días.

“La preparación es intencionalmente simple, utilizando alimentos listos para comer, rehidratables, termoestabilizados o irradiados que se pueden preparar de manera segura sin interferir con las operaciones de la tripulación o los sistemas de las naves espaciales”, explicó la NASA.

El curioso caso del helado desaparecido

A pesar de las mejoras en el menú, un refrigerio espacial icónico está notablemente ausente: helado de astronauta. Si bien se convirtió en un símbolo cultural de los viajes espaciales, no aparece en el menú de Artemis II, lo que marca un cambio hacia opciones de alimentos más prácticas y nutritivas.

La misión Artemis II representa un importante paso adelante en la comodidad y nutrición de los astronautas, asegurando que la tripulación se mantenga bien alimentada y concentrada durante su viaje lunar. El énfasis en la conveniencia, la variedad de sabores y la preparación eficiente subraya hasta qué punto han evolucionado los alimentos espaciales desde los primeros días de la exploración.