Los atropellos representan una consecuencia trágica pero inevitable de la infraestructura moderna. Millones de animales mueren en las carreteras cada año; las estimaciones oscilan entre dos y ocho millones sólo en Brasil, con cifras potenciales que alcanzan 194 millones en toda Europa. Sin embargo, estas muertes no son sólo una estadística sombría; representan un recurso científico sorprendentemente valioso y, a menudo, pasado por alto.

El creciente reconocimiento del valor de los animales atropellados

Un estudio reciente realizado por biólogos del Instituto Real de Tecnología de Melbourne (RMIT) en Australia examinó 312 estudios revisados por pares de 67 países. Los hallazgos revelaron que los animales atropellados ya se utilizan en una amplia gama de investigaciones y que el potencial para futuras aplicaciones es significativo. Los investigadores pueden utilizar animales atropellados para evitar el manejo de animales invasivos, alineándose con estándares éticos que priorizan métodos de investigación no dañinos.

Cómo utilizan los científicos los animales atropellados

El estudio identificó 117 casos de uso distintos en 650 especies, principalmente mamíferos, pero también reptiles, aves, anfibios e invertebrados. Algunas aplicaciones incluyen:

  • Mapeo de distribuciones de especies: Las muestras de animales atropellados proporcionan datos del mundo real sobre dónde viven los animales.
  • Monitoreo de enfermedades y contaminación: Las muestras de tejido pueden revelar niveles de contaminación ambiental y prevalencia de enfermedades.
  • Estudiar dietas: El análisis del contenido del estómago puede revelar hábitos alimentarios y funciones ecológicas.
  • Seguimiento de especies invasoras: La identificación de animales atropellados ayuda a mapear la propagación de poblaciones no nativas.
  • Complementar las colecciones del museo: Proporcionar especímenes para su estudio y preservación científica.

El uso de animales atropellados ha llevado incluso al descubrimiento de especies previamente desconocidas o que se creían extintas en determinadas zonas.

Abordar las preocupaciones y el potencial futuro

Si bien los animales atropellados no son adecuados para todas las investigaciones debido a preocupaciones de bioseguridad (descomposición, posible transmisión de enfermedades), los autores del estudio argumentan que los beneficios superan los inconvenientes. La alternativa—dejar que el material biológico valioso se descomponga sin usar—es una oportunidad perdida.

“Utilizar estas pérdidas de forma inteligente podría ayudar a impulsar el descubrimiento científico y la conservación”, afirma la bióloga del RMIT Christa Beckmann.

La utilización sistemática de los animales atropellados como recurso científico representa un enfoque ético y sostenible para la recopilación de datos, lo que potencialmente acelera la comprensión ecológica y los esfuerzos de conservación.