Una nueva investigación indica que las personas que constantemente se quedan despiertas hasta tarde, especialmente las mujeres, pueden enfrentar un 16% más de riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un derrame cerebral en comparación con aquellos que no tienen una fuerte preferencia por la hora de acostarse. El estudio, publicado en el Journal of the American Heart Association y financiado parcialmente por la American Heart Association (AHA), destaca los peligros de la desalineación circadiana crónica : un desajuste entre el reloj interno del cuerpo y los ciclos diarios de sueño/vigilia.
Por qué esto es importante: la biología del sueño y la salud
Durante décadas, los expertos han advertido sobre los peligros de la privación crónica del sueño. Pero este estudio apunta a un patrón específico: las personas que naturalmente prefieren quedarse despiertas hasta tarde pueden ser más propensas a comportamientos que aumentan el riesgo de enfermedad cardíaca. Estos comportamientos incluyen mala alimentación, tabaquismo y patrones de sueño irregulares. El mecanismo subyacente puede implicar respuestas cerebrales alteradas a señales de recompensa, lo que lleva a elecciones más riesgosas.
Hallazgos clave: Los noctámbulos y los ‘8 esenciales para la vida’
Los investigadores analizaron datos de más de 320.000 adultos. Los participantes que se identificaron como “definitivamente una persona ‘vespertina’” mostraron puntuaciones más bajas en el cuestionario “Life’s Essential 8” de la AHA, que evalúa ocho factores clave de salud: dieta, ejercicio, tabaquismo, azúcar en sangre, presión arterial, peso, colesterol y sueño. Los noctámbulos eran notablemente más propensos a fumar (o vivir con fumadores) y a dormir lo suficiente constantemente.
La diferencia de género
Si bien el mayor riesgo se aplicó a todos los participantes, el estudio sugiere que las mujeres pueden ser particularmente vulnerables a los efectos cardiovasculares de ser noctámbulos. Este hallazgo requiere más investigación, pero podría estar relacionado con diferencias hormonales o patrones de comportamiento.
¿Qué pueden hacer los noctámbulos?
La investigación no es una condena a los que duermen tarde. Los expertos enfatizan que el riesgo de enfermedades cardíacas se puede mitigar mediante cambios en el estilo de vida. Según Kristen Knutson, profesora asociada de la Universidad Northwestern, las personas nocturnas pueden reducir su riesgo manteniendo una dieta saludable, evitando fumar y priorizando el sueño regular.
“Las personas nocturnas no son intrínsecamente menos saludables”, dice Knutson, “pero enfrentan desafíos que hacen que sea particularmente importante para ellos mantener un estilo de vida saludable”.
En definitiva, el estudio refuerza la importancia de la higiene del sueño y los hábitos saludables para todos, pero especialmente para aquellos que naturalmente prefieren quedarse despiertos hasta tarde. Dar prioridad a la salud cardiovascular mediante elecciones de estilo de vida conscientes sigue siendo la forma más eficaz de reducir el riesgo.
