Los coyotes están prosperando en ciudades de América del Norte, incluidas Atlanta, Chicago y Los Ángeles, pero siguen siendo en gran medida invisibles para los humanos. Una nueva investigación revela cómo estos caninos adaptables eligen estratégicamente sitios de madriguera para evitar a las personas, incluso incorporando estructuras hechas por humanos en sus madrigueras. El estudio subraya que la evitación de los humanos por parte de los coyotes es tan efectiva que la mayoría de los residentes no saben que comparten sus ciudades con estos depredadores.

Evitar el contacto humano

Investigadores de la Universidad de Georgia rastrearon 48 coyotes urbanos utilizando collares GPS y localizaron 20 guaridas en el área de Atlanta. Más de la mitad de estas guaridas se construyeron en formaciones naturales como madrigueras y troncos huecos, pero algunas incorporaron materiales humanos desechados: escombros de hormigón, un barco volcado e incluso un neumático de tractor. Esto demuestra la flexibilidad de los coyotes, pero no indica un deseo de interacción.

Según Summer Fink, autora principal del estudio, “los animales no querían guarida en áreas donde había mucha actividad y desarrollo humanos”. Incluso las guaridas cercanas a los edificios se encontraban típicamente en estructuras abandonadas. Esto sugiere que los coyotes evalúan el riesgo y eligen lugares donde la presencia humana sea mínima.

Reproducción y supervivencia del coyote

La temporada de cría de coyotes suele ocurrir desde mediados de marzo hasta mediados de mayo, con camadas que tienen un promedio de dos a nueve crías. Sólo se reproduce la pareja reproductora; otros miembros de la manada cazan, cuidan niños y defienden el territorio. Sin embargo, las tasas de supervivencia son bajas: muchos cachorros mueren por colisiones de vehículos, hambre u otras causas relacionadas con los humanos.

A pesar de estos desafíos, los coyotes son muy adaptables e inteligentes. Michel Kohl, coautor del estudio, señala que la creciente urbanización y la pérdida de hábitat ejercerán una presión adicional sobre las poblaciones de coyotes urbanos.

Importancia ecológica y seguridad humana

Los coyotes desempeñan un papel ecológico vital en los entornos urbanos, actuando como superdepredadores que controlan las poblaciones de roedores. También recogen carroña y dispersan semillas de plantas, lo que contribuye a la salud del ecosistema. A pesar de sus beneficios, los coyotes protegen a sus crías.

Para convivir de forma segura, los expertos recomiendan mantener a los perros atados, evitar posibles guaridas y abstenerse de alimentar a los coyotes. Si te encuentras con un coyote, mantén la calma y evita la interacción. Los animales pueden hacerse visibles deliberadamente para disuadir a los humanos de acercarse a sus guaridas en lugar de volverse agresivos.

Si bien los coyotes pueden tener mala reputación por propagar enfermedades y comer perros y gatos, desempeñan funciones ecológicas importantes, particularmente en ciudades y áreas más urbanas.

El estudio refuerza la idea de que los coyotes son maestros en la evasión, prosperando en paisajes dominados por humanos mientras pasan en gran medida desapercibidos. Esta coexistencia resalta la resiliencia de la vida silvestre frente a la urbanización, pero también subraya la necesidad de una investigación continua y una coexistencia responsable.