Las orugas escuchan a través de pequeños pelos, no solo vibraciones 🐛

Las orugas reaccionan al sonido, como pueden atestiguar muchos de los que las han encontrado de primera mano. Durante años, la bióloga Carol Miles de la Universidad de Binghamton se preguntó por qué sus orugas saltaban cuando hacía un ruido repentino. Ahora, la investigación confirma que estos insectos no sólo sienten vibraciones a través de sus pies, sino que escuchan activamente sonidos en el aire utilizando pelos microscópicos en sus cuerpos.

Cómo funcionó el estudio 🔬

Para aislar cómo las orugas perciben el sonido, el equipo de Miles utilizó una cámara anecoica: una de las habitaciones más silenciosas de la Tierra. Esto les permitió emitir sonido y vibraciones por separado, observando las reacciones de los insectos ante estímulos de alta y baja frecuencia. ¿Los resultados? Las orugas respondieron entre 10 y 100 veces más fuertemente a los sonidos del aire que a las vibraciones.

El papel de los pelos sensoriales 🦪

Quitar los pelos del abdomen y el tórax de las orugas redujo significativamente su sensibilidad al sonido. Esto sugiere que estos pelos no son sólo para tocarlos; son un órgano principal para detectar sonidos en el aire. Los investigadores creen que esto evolucionó como un mecanismo de defensa contra las avispas depredadoras cuyos aleteos pueden captar las orugas.

Implicaciones para la tecnología 🎧

Este descubrimiento no se trata sólo de errores. Ronald Miles, ingeniero mecánico y coautor del estudio, señala que la investigación sobre la audición en animales podría revolucionar la tecnología de los micrófonos. Al comprender cómo escuchan las orugas, podríamos descubrir formas nuevas y más eficientes de detectar el sonido.

“Hay una enorme cantidad de esfuerzo y gasto en tecnologías para detectar sonido… Necesitamos aprender mejores formas de crearlos, y la forma en que siempre se ha hecho es observar lo que hacen los animales”.

Los hallazgos se presentaron en una reunión de la Sociedad de Acústica de América y la Sociedad de Acústica de Japón en diciembre de 2025. En última instancia, este estudio muestra cómo incluso las criaturas más pequeñas pueden contener lecciones valiosas para la innovación humana.