Los tiburones de Groenlandia, uno de los vertebrados más longevos de la Tierra, poseen una capacidad extraordinaria para mantener una visión funcional hasta una edad avanzada, lo que podría contener pistas para frenar la pérdida de visión relacionada con la edad en los seres humanos. Un nuevo estudio publicado en Nature Communications desafía la creencia arraigada de que estos enormes depredadores centenarios se vuelven efectivamente ciegos, lo que demuestra que sus ojos permanecen adaptados a condiciones de poca luz incluso después de vivir casi 400 años.

Desafiando la sabiduría convencional

Durante décadas, los científicos asumieron que los tiburones de Groenlandia sufrían importantes problemas de visión debido a infestaciones de parásitos que comúnmente se alojan en sus córneas. Sin embargo, investigadores de la Universidad de California, Irvine, no encontraron evidencia de degeneración de la retina en tiburones de más de 100 años de edad. Esto es notable, ya que la mayoría de los vertebrados experimentan una disminución progresiva de la visión con la edad.

“Desde el punto de vista evolutivo, no se conserva el órgano que no se necesita”, explica Dorota Skowronska-Krawczyk, coautora del estudio. Su equipo observó que los tiburones rastreaban activamente fuentes de luz, lo que demuestra que sus sistemas visuales siguen funcionando a pesar de su avanzada edad.

Implicaciones para la salud humana

La excepcional retención visual de los tiburones de Groenlandia tiene implicaciones potenciales para la investigación sobre la salud humana. La pérdida de visión relacionada con la edad es una preocupación importante para una población mundial que envejece, y comprender cómo estos tiburones evitan los procesos degenerativos típicos podría conducir a avances en la prevención o desaceleración de condiciones similares en los humanos.

Por qué es importante la longevidad

La longevidad del tiburón de Groenlandia ya es un tema de intenso interés científico. Su lenta tasa metabólica y sus adaptaciones fisiológicas únicas contribuyen a su extrema esperanza de vida. El hecho de que su sistema visual siga funcionando durante períodos tan prolongados sugiere que puede haber mecanismos subyacentes para preservar la salud celular y prevenir la degradación relacionada con la edad.

El futuro de la investigación sobre la visión de los tiburones

Emily Tom, otra investigadora del proyecto, destaca el potencial sin explotar del estudio de especies longevas como el tiburón de Groenlandia. El estudio fomenta una mayor investigación sobre los factores bioquímicos y genéticos que contribuyen a su notable resiliencia visual. Esto podría allanar el camino para nuevos enfoques terapéuticos destinados a mantener la visión en humanos que envejecen.

Este descubrimiento subraya el valor de estudiar organismos extremos para desbloquear conocimientos biológicos fundamentales. La visión bien conservada del tiburón de Groenlandia después de siglos no es simplemente una rareza sino una clave potencial para comprender y combatir el declive relacionado con la edad en otras especies, incluida la nuestra.