Desde hace dos décadas, los viajes en avión se definen por un único e irritante ritual: la bolsa de 100 ml de líquidos. Pero eso está cambiando. El aeropuerto de Heathrow en Londres ha completado una importante reforma de seguridad, lo que permitirá a los pasajeros transportar mayores volúmenes de líquidos (hasta dos litros) y mantener computadoras portátiles y dispositivos electrónicos en sus bolsos. Esto marca un cambio significativo en la seguridad aeroportuaria, impulsado por los avances en la tecnología de escaneo.
El problema de los escáneres antiguos
La regla de los 100 ml se introdujo en 2006 después de un complot frustrado para utilizar explosivos líquidos en vuelos transatlánticos. En aquel entonces, los escáneres de los aeropuertos eran rudimentarios y producían imágenes en 2D que costaban distinguir entre líquidos inofensivos (champú, agua) y sustancias peligrosas. La solución era simple, aunque inconveniente: limitar los volúmenes de líquido hasta que llegara una mejor tecnología.
Esta fue una solución alternativa, no una solución a largo plazo. Los viejos escáneres eran como marionetas de sombras digitales: planos, poco fiables y fáciles de engañar por el desorden.
El auge de los escáneres de tomografía computarizada (CT)
El nuevo estándar es el escáner CT, como el SmithsDetection HI-SCAN 6040 CTiX. A diferencia de los antiguos rayos X 2D, estos dispositivos capturan modelos 3D de bolsas girando una fuente de rayos X alrededor del artículo, tomando cientos de imágenes desde diferentes ángulos. Esto crea una vista detallada de alta resolución que los agentes de seguridad pueden manipular e inspeccionar.
Ahora pueden ver a través del desorden: rotar la bolsa virtualmente, hacer zoom sobre los elementos sospechosos y analizar la densidad para identificar amenazas con mayor precisión.
El verdadero avance: la inteligencia artificial
La actualización más crítica no es sólo el hardware; es el software. Estos escáneres utilizan algoritmos sofisticados certificados según los estándares europeos C3. Esto significa que pueden detectar de manera confiable amenazas potenciales, incluidos líquidos, sin necesidad de que los pasajeros desempaquen todo.
Las máquinas ahora centran la atención de los inspectores en los artículos marcados, en lugar de obligarlos a examinar manualmente cada bolsa. Esta eficiencia ha convencido a los reguladores de aliviar las restricciones en aeropuertos selectos.
Qué significa esto para los viajeros
La mejora de Heathrow es un primer paso. Sin embargo, los cambios no serán universales de la noche a la mañana. Los viajeros no deben deshacerse de sus bolsas Ziploc todavía. Muchos aeropuertos todavía utilizan sistemas más antiguos, y un viaje de regreso a través de un aeropuerto diferente puede significar volver a la regla de los 100 ml.
La Administración de Seguridad del Transporte (TSA) de EE. UU. está instalando escáneres CT, pero los cambios de política tardarán en implementarse. Por ahora, los viajeros estadounidenses siguen sujetos a la restricción de 3,4 onzas.
La adopción generalizada de escáneres CT eventualmente remodelará la seguridad aeroportuaria, pero es un proceso gradual. Hasta entonces, los viajeros deben mantenerse informados y adaptarse a las distintas reglas en los diferentes lugares.
Este cambio tecnológico promete una experiencia aeroportuaria más eficiente y menos frustrante. El fin de la regla de los 100 ml no es sólo una conveniencia; es una señal de que las medidas de seguridad finalmente se están poniendo al día con las necesidades de los viajes modernos.
