Los arqueólogos que excavaban un sitio de construcción en el oeste de Norfolk, Inglaterra, han desenterrado una trompeta de batalla de la Edad del Hierro notablemente bien conservada, un carnyx, potencialmente vinculada a la tribu Iceni y su legendaria reina, Boudica. El descubrimiento ofrece una visión poco común de la cultura militar de la resistencia celta contra el Imperio Romano alrededor del 60-61 d.C.

Un hallazgo poco común en el corazón del territorio Iceni

El carnyx, uno de los tres únicos encontrados en Gran Bretaña y uno de los ejemplos más completos de Europa, fue descubierto junto con otros artefactos militares: cinco escudos y una cabeza de jabalí de bronce, probablemente un estandarte tribal. El sitio se encuentra dentro del territorio histórico de los Iceni, la tribu liderada por Boudica en su famosa revuelta contra la ocupación romana.

Por qué esto es importante: La rebelión de los Icenos fue un levantamiento importante que casi expulsó a los romanos de Gran Bretaña. El descubrimiento de instrumentos militares de tan alta calidad en su corazón subraya la sofisticación y el poder de este grupo celta.

Conectando la trompeta con la guerra de Boudica

Si bien no se puede probar definitivamente una conexión directa con la propia Boudica, la edad de la trompeta se alinea con su período de liderazgo. El carnyx habría sido un arma psicológica temible en el campo de batalla, utilizada para reunir tropas e intimidar a los enemigos.

“He estado haciendo arqueología durante más de 40 años y nunca había visto algo como esto”, dijo Mark Hinman, director ejecutivo de Pre-Construct Archaeology. Su declaración enfatiza la naturaleza sin precedentes del hallazgo.

La pregunta sigue siendo si los artefactos fueron enterrados como parte de un depósito ritual, un alijo perdido de equipo militar o se ocultaron en previsión de un mayor conflicto.

Implicaciones para comprender la guerra celta

El carnyx y los hallazgos asociados proporcionan información valiosa sobre las prácticas militares de los icenos y otros grupos celtas que resistieron la expansión romana. La gran calidad de estos objetos sugiere que pertenecieron a guerreros o líderes de alto rango.

El descubrimiento refuerza la idea de que la guerra celta no fue simplemente un choque caótico de bárbaros, sino un sistema de resistencia estructurado, simbólico y tecnológicamente avanzado. Este hallazgo subraya la importancia de los descubrimientos arqueológicos para comprender el pasado.

Los artefactos ahora serán objeto de más estudios para revelar más sobre sus orígenes y propósito, ofreciendo una imagen más clara de la vida y la guerra en la Gran Bretaña romana.